Aunque parezca extraño a primera vista, la inteligencia emocional también puede ser aplicada al poker. Porque necesitamos de nuestra inteligencia para mantener controladas nuestras emociones y asegurarnos de que nuestro juego está dirigido por la cabeza y no por el corazón. Un jugador que usa inteligencia emocional en el poker será capaz de manejar mejor tanto sus habilidades como sus debilidades, aceptando ambas y sin desesperar.